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La economía del frío en México alcanzará un valor de 7,390 mdd en 2026, impulsada por las exportaciones

Impulsado por el comercio exterior y la exigencia sanitaria, el mercado de logística en frío en México alcanzará 7,390 mdd en 2026, convirtiéndose en pilar de la competitividad agroalimentaria.


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    agosto 14, 2026
La infraestructura de almacenamiento y transporte a temperatura controlada se perfila como un factor estratégico para la competitividad agroalimentaria de México. Foto: Cortesía.
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México está desarrollando una economía que pocas veces resulta visible para el consumidor, pero que adquiere mayor importancia conforme aumentan las exportaciones de alimentos: La del frío.

El mercado mexicano de logística en frío alcanzará un valor estimado de 7,390 millones de dólares durante 2026, de acuerdo con Mordor Intelligence.

Y esto, impulsado entre otros factores por el crecimiento de las exportaciones agroalimentarias y la necesidad de mantener los productos bajo condiciones controladas durante su almacenamiento y transporte.

Detrás de este mercado existe una infraestructura que va mucho más allá de los grandes almacenes refrigerados.

Incluye transporte especializado, sistemas de monitoreo, automatización, trazabilidad y tecnologías destinadas a conservar alimentos y otros productos sensibles a determinadas temperaturas durante prácticamente toda la cadena de suministro.

La importancia económica de esa infraestructura puede aumentar conforme México profundice su comercio exterior y sus productos recorran mayores distancias para llegar a nuevos mercados.

Más comercio exige más frío

La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y la búsqueda de nuevas oportunidades comerciales colocan una presión adicional sobre la infraestructura logística del país.

Para los exportadores agroalimentarios, conseguir acceso a un mercado no necesariamente garantiza que sus productos puedan llegar hasta él en condiciones adecuadas.

Conforme aumentan las distancias, también crecen las necesidades de almacenamiento, transporte refrigerado, monitoreo y trazabilidad para cumplir con estándares sanitarios y conservar la calidad de los alimentos, estimó Adrián Madero, director comercial de Emergent Cold LatAm en México.

“Tanto la consolidación del comercio con Estados Unidos, como la apertura de nuevos mercados exigen que la infraestructura logística evolucione al mismo ritmo que los nuevos requisitos comerciales, particularmente en lo que respecta a la cadena de frío”, dijo.

La compañía considera que la cadena de frío está dejando de ser únicamente una actividad operativa para convertirse en una infraestructura relacionada directamente con la competitividad de las exportaciones mexicanas.

Si la cadena de frío falla, no sólo se pierde producto. También se pone en riesgo la reputación del exportador y la confianza en la marca Made in Mexico”, agregó Madero.

Una economía detrás del refrigerador

La denominada cold economy o economía del frío engloba las actividades e infraestructura necesarias para conservar productos dentro de rangos específicos de temperatura desde su producción hasta su destino.

En el caso de los alimentos, una interrupción puede traducirse directamente en pérdidas económicas, deterioro de mercancías y problemas para cumplir contratos y requisitos comerciales.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima que alrededor de 14% de los alimentos producidos mundialmente se pierde entre las etapas posteriores a la cosecha y antes de llegar al comercio minorista.

El tamaño esperado del mercado mexicano muestra también cómo esa necesidad comienza a convertirse en negocio.

Los 7,390 millones de dólares que alcanzaría la logística en frío durante 2026 significan que alrededor de la exportación de alimentos está creciendo paralelamente un ecosistema de almacenes, transporte especializado, tecnología y servicios logísticos.

Empresas amplían capacidad logística

Las compañías especializadas también están aumentando su infraestructura para responder a esa demanda.

Emergent Cold LatAm reporta actualmente 36 almacenes de múltiples temperaturas en México, con capacidad superior a 240,000 posiciones de tarima y 1.8 millones de metros cúbicos.

La empresa mantiene además un programa de expansión en distintas regiones del país para aumentar su capacidad ante el crecimiento esperado de la demanda logística y de las exportaciones agroalimentarias.

La infraestructura disponible será particularmente relevante para regiones productoras que busquen colocar alimentos perecederos en mercados más distantes, donde el tiempo de traslado y los controles sanitarios incrementan la complejidad logística.

El reto de la infraestructura para el comercio exterior

México enfrenta así un desafío paralelo a la apertura de mercados internacionales: contar con infraestructura suficiente para mover los productos que pretende vender en ellos.

“El siguiente reto será asegurar que la infraestructura logística evolucione al mismo ritmo que las exportaciones. La cadena de frío ya no es únicamente un componente logístico, es una infraestructura estratégica para la competitividad del país”, dijo Adrián Madero.

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