Starlink quiere pelear contra AT&T y Verizon, pero ¿le alcanzan 65 MHz para convertirse en un gigante celular?
SpaceX adquirió 65 MHz a EchoStar para impulsar Starlink Mobile. Pese al avance, la compañía requerirá fuerte infraestructura terrestre para competir de forma masiva frente a AT&T, Verizon y T-Mobile.
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Publicado •agosto 5, 2026
Starlink quiere dejar de ser solamente el Internet que aparece cuando se va la señal de tu celular y también sólo una oferta desde el satélite
SpaceX, matriz de Starlink, ha comunicado una ambición mayor: Utilizar su constelación de satélites, los 65 MHz de espectro comprados a EchoStar y una futura infraestructura terrestre para construir Starlink Mobile, y así disputar directamente los clientes a AT&T, Verizon y T-Mobile.
La intención ya fue expresada por la propia compañía. Gwynne Shotwell, presidenta de SpaceX, anticipó que Starlink Mobile comenzará a operar hacia finales de 2027 y que espera captar “un número considerable” de clientes de los tres principales operadores móviles estadounidenses.
Pero entre anunciar esa competencia y convertirse en una cuarta red móvil capaz de rivalizar de manera nacional con los gigantes estadounidenses existe todavía una distancia considerable.
Los 65 MHz cambian la posición competitiva de SpaceX, pero no convierten automáticamente a Starlink en un sustituto de AT&T, Verizon o T-Mobile.
La pregunta ya no es si Starlink puede entrar al negocio celular. Los 65 MHz de EchoStar ya abrieron esa puerta.
La verdadera cuestión es cuánto dinero, espectro e infraestructura terrestre necesitará SpaceX para competir de tú a tú con redes celulares de tres gigantes que llevan décadas construyéndose.
¿Cuánto cambian la ecuación los 65 MHz comprados a EchoStar?
La diferencia fundamental entre AT&T o Verizon con Starlink está en el espectro.
El actual servicio Direct-to-Cell de Starlink funciona utilizando alrededor de 5 MHz proporcionados por operadores asociados.
Este modelo permite extender conectividad hacia lugares donde las redes terrestres no llegan, pero mantiene a SpaceX dependiente de las frecuencias de terceros.
La adquisición de espectro a EchoStar modifica esa relación.
SpaceX obtuvo aproximadamente 65 MHz de frecuencias con alcance nacional: 40 MHz en AWS-4, 15 MHz de AWS-3 sin emparejar y 10 MHz de H-Block, dentro del rango aproximado de 1.9 a 2.2 GHz.
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La Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos (FCC) también permitió flexibilidad para utilizar esas frecuencias mediante arquitecturas terrestres, satelitales o híbridas.
Esto significa que SpaceX ya no tiene que pensar exclusivamente como proveedor de una capa satelital complementaria. Ahora dispone de un activo fundamental para comenzar a diseñar una red propia.
Pero el problema es la escala. Los 65 MHz representan solamente una fracción del espectro licenciado que poseen los operadores estadounidenses establecidos.
AT&T, Verizon y T-Mobile llevan décadas acumulando frecuencias en distintas bandas para combinar cobertura, capacidad y desempeño dentro de edificios.
Y el propio AT&T acaba de reforzar esa posición.
La compañía completó el 28 de julio la adquisición de aproximadamente 50 MHz adicionales de espectro nacional de EchoStar entre las bandas de 600 MHz y 3.45 GHz, en una operación valorada en 23,000 millones de dólares.
Starlink, por tanto, entra a una carrera donde sus competidores no permanecen inmóviles.
El desafío urbano: Densidad, capacidad y cobertura bajo techo
La ventaja de Starlink resulta evidente cuando el objetivo consiste en cubrir carreteras, zonas rurales, regiones remotas o lugares donde desplegar infraestructura terrestre resulta demasiado costoso.
La situación cambia radicalmente en Manhattan, Chicago, Los Ángeles o dentro de un estadio con decenas de miles de teléfonos intentando conectarse simultáneamente.
Ahí aparece uno de los mayores desafíos físicos de una red basada principalmente en satélites: La capacidad.
Miles de dispositivos concentrados en una superficie reducida tienen que compartir los recursos disponibles de los satélites que atienden esa zona.
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Una red celular terrestre, en cambio, puede dividir el territorio en numerosas celdas y reutilizar las mismas frecuencias una y otra vez.
También existe otro obstáculo: Los edificios.
Las señales provenientes del espacio tienen mayores dificultades para penetrar estructuras que las transmitidas desde infraestructura terrestre cercana.
Una red móvil masiva necesita funcionar no solamente en una carretera o al aire libre, sino dentro de oficinas, centros comerciales, departamentos, estacionamientos y elevadores. SpaceX parece consciente de esa limitación.
Infraestructura híbrida: Elon Musk y la apuesta por pequeñas celdas en tierra
La verdadera apuesta de Starlink Mobile, por ello, podría terminar siendo mucho menos exclusivamente satelital de lo que su nombre sugiere.
SpaceX planea complementar su constelación mediante pequeñas estaciones base celulares instaladas junto a infraestructura existente de Starlink.
En lugar de replicar completamente las grandes torres utilizadas durante décadas por los operadores móviles, la compañía plantea desplegar small cells o femtoceldas en lugares donde exista suficiente demanda.
El empresario Elon Musk ha planteado incluso aprovechar los soportes de antenas Starlink instalados en techos de hogares y negocios para incorporar infraestructura celular.
La estrategia permitiría reutilizar una enorme red distribuida de instalaciones ya existentes y combinar dos arquitecturas: Satélites para proporcionar cobertura extensa y estaciones terrestres para añadir capacidad donde exista concentración de usuarios.
Eso también revela algo importante: SpaceX necesita infraestructura terrestre precisamente porque los satélites, por sí solos, difícilmente pueden sustituir una red celular masiva.
De actor de complemento a competidor directo en movilidad
La próxima generación de satélites Starlink Mobile podría multiplicar alrededor de 10 veces la capacidad disponible y, combinada con el espectro adquirido y la infraestructura terrestre, SpaceX calcula que su servicio mejorado podría alcanzar una capacidad cercana a 100 veces la oferta actual.
El salto sería enorme. Pero capacidad adicional no significa automáticamente equivalencia con las redes móviles existentes.
AT&T, Verizon y T-Mobile disponen de espectro en distintas bandas, decenas de miles de sitios celulares, redes de fibra para transportar tráfico, sistemas de núcleo móvil, infraestructura dentro de edificios, acuerdos de roaming, distribución comercial y millones de clientes que generan economías de escala.
Construir una alternativa comparable implicaría inversiones importantes durante varios años.
Cuando un analista preguntó a Shotwell si convertirse en una verdadera cuarta operadora estadounidense podría requerir más de 100,000 millones de dólares de inversión, la directiva no confirmó esa cifra, pero dejó clara la dirección de SpaceX:
La compañía “definitivamente tiene la intención de desarrollar el componente terrestre”.
Ese componente puede terminar siendo tan importante como los propios satélites.
¿Estrategia OMV? La ruta alternativa mediante redes mayoristas
Existe otra ruta: Utilizar infraestructura de operadores establecidos mientras SpaceX desarrolla su propia red.
Ese modelo convertiría inicialmente a Starlink Mobile en algo parecido a un operador móvil virtual, una estrategia utilizada precisamente por otros nuevos competidores estadounidenses para entrar al negocio celular sin construir inmediatamente una red nacional completa.
Comcast y Charter Communications ofrecen un ejemplo.
Ambos cableoperadores utilizan sus redes Wi-Fi y acuerdos mayoristas celulares para competir en movilidad.
Durante el segundo trimestre de 2026, Comcast agregó 448,000 clientes móviles y Charter incorporó otros 406,000 mediante Spectrum Mobile.
Entre ambas sumaron 854,000 líneas en apenas tres meses.
Starlink podría recurrir a una combinación todavía más compleja: Satélites propios, 65 MHz propios, pequeñas celdas terrestres, Wi-Fi y eventualmente capacidad mayorista de terceros.
Sin embargo, depender de un competidor para completar cobertura también limitaría parte de la independencia que SpaceX precisamente busca obtener mediante la compra de espectro.
La convergencia del mercado: Convergencia satelital y alianzas estratégicas
El otro elemento que impide interpretar la llegada de Starlink como una sustitución inmediata de las redes tradicionales es que los operadores estadounidenses también avanzan hacia el satélite.
AT&T y Verizon mantienen una relación estratégica con AST SpaceMobile para desarrollar conectividad directa a dispositivos, mientras T-Mobile ya trabaja con Starlink.
Esto convierte la competencia en algo mucho más complejo que una batalla entre “satélite contra celular”.
Las redes terrestres incorporan satélites y Starlink comienza a incorporar infraestructura terrestre. Ambos mundos están convergiendo.
La interrogante incluso alcanza las actuales alianzas de SpaceX. Starlink mantiene acuerdos con operadores como T-Mobile, Rogers, KDDI, Optus, One NZ y Entel.
Si la compañía avanza hacia una oferta móvil minorista propia, algunas de esas relaciones podrían eventualmente tener que redefinirse.
Starlink todavía no es AT&T
Los 65 MHz adquiridos a EchoStar representan probablemente uno de los movimientos más importantes de SpaceX para convertir Starlink en algo más que un proveedor de Internet satelital.
Le entregan espectro propio, derechos para desarrollar infraestructura terrestre y mayor libertad para diseñar una arquitectura móvil que no dependa exclusivamente de las frecuencias de otros operadores.
Pero todavía no equivalen a una red celular nacional.
Para competir masivamente con AT&T, Verizon y T-Mobile, SpaceX tendrá que demostrar que puede convertir esos 65 MHz, su constelación y millones de puntos potenciales de infraestructura Starlink en suficiente capacidad terrestre para soportar ciudades, edificios y grandes concentraciones de usuarios.
La ventaja de Starlink podría encontrarse precisamente en no intentar copiar completamente a las telefónicas tradicionales.
Una arquitectura que combine satélites, espectro propio, small cells, Wi-Fi y eventualmente capacidad mayorista podría permitirle construir un tipo distinto de operador móvil.
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