El 3 de agosto de 2026 ya pasó: ¿qué está ocurriendo con la Licitación CRT-RRI-01?
La licitación de 2.3 GHz para redes industriales enfrenta peticiones para ampliar plazos, ofrecer mayor certeza regulatoria y evitar que el costo del espectro limite la entrada de participantes.
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Publicado •agosto 25, 2026
La nueva licitación de la CRT busca abrir espacio para las Redes de Radiocomunicaciones Inteligentes.
Sin embargo, los comentarios recibidos durante la Consulta Pública ponen sobre la mesa dos preocupaciones centrales: tiempo suficiente para participar y condiciones económicas que no desincentiven la entrada al mercado.
La autoridad regulatoria en telecomunicaciones y radiodifusión ha cambiado y, con ello, también se abren nuevas propuestas encaminadas a la transformación del sector.
El panorama ya no se limita a conectar personas: también busca conectar procesos industriales, infraestructura, maquinaria y sistemas productivos.
En este contexto surge la Licitación CRT-RRI-01, mediante la cual la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) pretende concesionar el uso, aprovechamiento y explotación comercial de diversos segmentos de la banda de 2.3 GHz, destinados a la prestación del Servicio de Provisión de Capacidad para Redes de Radiocomunicaciones Inteligentes.
El proyecto contempla concesiones con una vigencia de 10 años y representa uno de los primeros pasos para desarrollar un mercado de conectividad específicamente orientado a las necesidades de la industria.
¿A quién le interesa esta licitación?
La respuesta no se limita a los operadores tradicionales.
La Licitación CRT-RRI-01 puede resultar particularmente relevante para empresas de telecomunicaciones, desarrolladores de infraestructura y participantes con capacidad técnica y financiera para ofrecer soluciones de conectividad dirigidas al sector industrial.
El atractivo está precisamente en que se trata de un mercado especializado: el concesionario podrá proveer capacidad para redes destinadas a necesidades específicas de industrias y otros sectores productivos.
¿Qué implica participar en esta licitación?
Participar en la licitación implica mucho más que presentar una oferta económica.
De manera general, el interesado deberá transitar por distintas etapas del procedimiento, entre las cuales se encuentran: manifestar su interés, acreditar el cumplimiento de requisitos, obtener su participación, presentar ofertas, obtener bloques, pasar a la asignación de frecuencias, cumplir las obligaciones económicas y jurídicas y, finalmente, obtener el título de concesión.
Por ello, para los interesados, el verdadero reto comienza incluso antes de presentar una oferta: analizar las Bases, determinar en qué regiones o polígonos existe una oportunidad de negocio y preparar una estrategia técnica, financiera y regulatoria.
Más que una concesión: ¿qué oportunidad representa?
Como se señaló anteriormente, obtener esta concesión permitirá al concesionario contar con un título habilitante para el uso del espectro radioeléctrico por un periodo de 10 años, sujeto a las condiciones y obligaciones que establezca la propia concesión.
Sin embargo, la relevancia de esta licitación puede ir más allá del otorgamiento del título.
El acceso al espectro puede abrir la puerta a un mercado emergente de conectividad industrial, particularmente para el desarrollo de soluciones dirigidas a empresas que requieren redes especializadas para procesos de automatización, digitalización y comunicación de sus operaciones.
En ese sentido, la oportunidad no se encuentra únicamente en obtener la concesión, sino en lo que el concesionario pueda desarrollar a partir de ella.
La disponibilidad de espectro puede convertirse en un habilitador para nuevos modelos de negocio y soluciones de conectividad orientadas a las necesidades específicas del sector industrial.
Para las empresas, esto podría representar nuevas alternativas para atender sus necesidades de conectividad; para los concesionarios, la posibilidad de incursionar en un segmento que aún se encuentra en proceso de desarrollo y que podría adquirir mayor relevancia conforme avance la transformación de la industria.
Lo que los participantes están poniendo sobre la mesa
Aquí es donde la discusión deja de ser únicamente técnica, pues la Consulta Pública permite conocer algo que las Bases, por sí solas, no pueden mostrar: las condiciones que requieren los potenciales participantes para que la licitación resulte realmente atractiva y viable.
Entre los comentarios recibidos, hay dos planteamientos que resultan particularmente relevantes.
Primera petición: más tiempo para la Consulta Pública y, en consecuencia, que el inicio de la Licitación se recorra.
Uno de los participantes solicitó ampliar el plazo de la Consulta Pública y propuso que el inicio de la licitación se reprograme para octubre de 2026.
La petición parte de una premisa sencilla: las Bases contienen aspectos técnicos, económicos y regulatorios que requieren un análisis detallado.
Para un posible participante, no basta con conocer las reglas. Es necesario evaluar inversiones, infraestructura, cobertura, estrategia de participación y viabilidad económica antes de asumir un compromiso de esta naturaleza.
Pero esta solicitud también permite advertir un aspecto que trasciende la participación de los interesados: el cumplimiento de los propios términos por parte de la autoridad.
Si bien las Bases establecen determinadas etapas y plazos para el desarrollo del procedimiento, el hecho de que éstos no se observen conforme a lo previsto genera incertidumbre para quienes pretenden participar.
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Más allá del impacto práctico que puede tener un cambio de fechas, esta situación plantea una cuestión de mayor relevancia: la certeza jurídica que deben tener los particulares frente a una nueva autoridad regulatoria.
Si los participantes necesitan contar con reglas claras para decidir inversiones y diseñar una estrategia de participación, la autoridad también debe ofrecer previsibilidad y apego a los tiempos que ella misma establece.
De lo contrario, una licitación diseñada para generar nuevas oportunidades puede terminar generando incertidumbre respecto de la capacidad institucional para conducir el procedimiento de manera eficiente.
La eficiencia de una autoridad no se mide únicamente por las decisiones que adopta, sino también por su capacidad para cumplir los términos que establece y ofrecer certeza a quienes están sujetos a sus procedimientos.
Segunda petición: que el costo del espectro radioeléctrico no se convierta en una barrera de entrada
El segundo comentario toca probablemente uno de los puntos más sensibles de cualquier licitación de espectro: el costo de entrada.
La propuesta plantea que la CRT recomiende a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público que el Valor Mínimo de Referencia considere cuatro elementos:
- la naturaleza incipiente del mercado;
- la necesidad de favorecer la entrada de nuevos participantes;
- el incentivo a la inversión en infraestructura y aplicaciones industriales; y
- evitar que el valor económico se convierta en una barrera para participar.
El planteamiento resulta especialmente importante porque coloca sobre la mesa una pregunta que va más allá de cuánto vale el espectro:
¿Cómo establecer un valor que permita al Estado aprovechar económicamente este recurso sin desincentivar la entrada de nuevos participantes ni limitar el desarrollo de un mercado que todavía se encuentra en una etapa incipiente?
Lo que está en juego
La Licitación CRT-RRI-01 representa una oportunidad para impulsar un mercado de conectividad orientado a las necesidades de la industria. Sin embargo, su éxito dependerá no solo de la asignación del espectro, sino de que existan condiciones que permitan una participación efectiva, inversión y desarrollo de nuevos servicios.
La discusión planteada en la Consulta Pública deja claro que el tiempo, las condiciones económicas y, particularmente, la certeza en el desarrollo del procedimiento serán factores relevantes.
Ahora corresponderá a la CRT definir si el diseño final de la licitación logra convertir el espectro en una verdadera oportunidad para el desarrollo de la conectividad industrial.
El reto no termina con la concesión; comienza con lo que pueda construirse a partir de ella.
A pesar de las formalidades, en los hechos el inicio de la Licitación será posterior a lo planteado en la Consulta Pública, lo cual pone sobre la mesa ¿tomarán en cuenta los comentarios o hay algo más allá?
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