Centros de datos para IA aceleran su transformación física y de red para reducir costos operativos y de construcción
La expansión de la inteligencia artificial impulsa un rediseño en los centros de datos y sus redes: refrigeración líquida, mayor densidad y tecnología PON redefinen la infraestructura para optimizar costos.
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Publicado •agosto 6, 2026
El crecimiento de la inteligencia artificial (IA) está impulsando una transformación en el diseño de los centros de datos y de las redes que los conectan, con nuevos modelos de infraestructura enfocados en reducir costos de construcción, consumo energético y tiempos de despliegue, de acuerdo con análisis publicados por Analysys Mason y Dell’Oro Group.
En un artículo elaborado por Sylvain Loizeau, director y especialista en estrategia y regulación de telecomunicaciones de Analysys Mason, la consultora sostiene que las denominadas neoclouds están modificando la economía de los centros de datos dedicados a inteligencia artificial mediante instalaciones diseñadas específicamente para ejecutar cargas de trabajo con unidades de procesamiento gráfico como servicio (GPUaaS).
Según el análisis, estas instalaciones pueden alcanzar costos de capital por megavatio cercanos a la mitad de los observados en centros de datos tradicionales, debido a una combinación de mayor densidad de cómputo, reducción del espacio físico requerido, sistemas de refrigeración líquida directa y menores requerimientos de infraestructura de respaldo.
Loizeau señala que un despliegue de 100 MW que anteriormente requería más de 10,000 racks de 10 kW ahora puede alojarse en menos de 1,000 racks de 100 kW, reduciendo la superficie construida y los costos asociados a terreno, acero, concreto y mano de obra.
Alta densidad y eficiencia energética: las ventajas de la refrigeración líquida
El documento también destaca que la refrigeración líquida directa permite operar a temperaturas superiores a las utilizadas por instalaciones refrigeradas por aire, lo que puede disminuir o incluso eliminar la necesidad de enfriadores mecánicos en determinados climas.
Como resultado, la eficiencia energética puede mejorar desde niveles de PUE de entre 1.3 y 1.5 hasta un rango de entre 1.1 y 1.2.
Otro de los cambios identificados consiste en replantear los esquemas tradicionales de redundancia.
Analysys Mason explica que muchas cargas de entrenamiento de inteligencia artificial pueden reanudarse después de interrupciones mediante puntos de control, por lo que algunas instalaciones reducen la duplicación de infraestructura eléctrica y limitan los sistemas de respaldo únicamente a los componentes críticos.
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El análisis también identifica una tendencia hacia centros de datos modulares y estandarizados, con componentes prefabricados que permiten reducir los tiempos de construcción de más de 24 meses a aproximadamente 12 meses, acelerando la entrada en operación de la infraestructura.
No obstante, Loizeau advierte que parte de estas ventajas podrían verse presionadas conforme aumenten las aplicaciones de inferencia de inteligencia artificial en tiempo real, las cuales demandarán mayores niveles de disponibilidad, resiliencia y menor latencia.
Redes ópticas pasivas, claves para la conectividad interna y fuera de banda
En paralelo, un nuevo informe de Dell’Oro Group anticipa que la evolución de estos centros de datos también impulsará cambios en sus redes internas de comunicación.
La firma estima que los ingresos por equipos de redes ópticas pasivas (PON) para centros de datos crecerán 844% respecto a 2025 durante 2026, impulsados por proveedores de servicios en la nube que buscan reducir el cableado y el consumo de energía mediante arquitecturas punto a multipunto.
Asimismo, la firma proyecta que este segmento registrará una tasa de crecimiento anual compuesta de 52% entre 2026 y 2030.
Dell’Oro Group prevé además que el gasto acumulado en equipos PON para centros de datos supere los 3,000 millones de dólares entre 2026 y 2030, impulsado por proveedores de nube a gran escala, operadores de neoclouds y empresas de coubicación que adoptarán estas tecnologías para la administración de infraestructura y comunicaciones fuera de banda.
El estudio también identifica un mayor despliegue de redes LAN ópticas pasivas en edificios empresariales, donde la sustitución gradual de infraestructura basada en cobre por fibra óptica busca disminuir costos operativos y simplificar el cableado.
“Las tecnologías PON están pasando cada vez más de las redes residenciales tradicionales a las aplicaciones empresariales y de centros de datos, lo que ofrece oportunidades de crecimiento adicionales para los proveedores de equipos PON”, afirmó Jeff Heynen, vicepresidente de investigación de mercado de acceso de banda ancha y redes domésticas de Dell’Oro Group.
Para el analista, los proveedores de nube y las empresas están adoptando con mayor frecuencia tecnologías PON debido a que la distribución pasiva de fibra resulta más económica y mantiene su valor durante más tiempo que la infraestructura tradicional basada en cobre.
En conjunto, ambos análisis muestran que la expansión de la inteligencia artificial no sólo está incrementando la demanda de capacidad de procesamiento, sino que también está impulsando una redefinición de la infraestructura física y de las redes que soportan la operación de los centros de datos.
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